Al fin y al cabo nos decepcionamos;
olvidamos que las personas también son seres humanos.
Es en días regulares como cualquier otro que menos esperamos recibir grandes noticias;
notables o limitadas desilusiones.
Pensamos que las personas que admiramos nos podrían guiar
hacernos parte de algo extraordinario.
Y así como la naturaleza humana lo dicta;
estamos hechos para fallar a cierto grado
fallar de cierta manera.
Lo perfecto no existe
menos en los humanos.
